Un parón para grabar porno al aire libre

Parece que la nueva tendencia en las producciones de cine para adultos es rodar escenas en plena calle, a plena luz del día y frente lugares o edificios emblemáticos. Según ha saltado a las noticias, esto se está convirtiendo en una práctica bastante común en las ciudades de España, y también en otras de Europa, y como siempre hay sentimientos encontrados, sobre si realmente es una práctica escandalosa que merece alguna clase de sanción, o deberíamos verlo como una expresión de arte y aprender a normalizar estas situaciones. Tal y como suele pasar, la polémica está servida.

Pero en lo que a este blog respecta, no se puede dejar de reconocer que la idea es, además de novedosa, bastante interesante, y se ajusta perfectamente a todo aquel que quiera iniciarse en el mundo del cine x, o tal vez, de los videos porno gratis. Por supuesto, esta práctica ha sido realizada por profesionales, pero si se puede traspasar a la pornografía amateur, ¿no estaría bien comenzar a ser actor o actriz porno realizando nuestras propias producciones al aire libre? Y para colmo, estaríamos en la creta de la ola en cuanto a la nueva moda cinematográfica.

Dos pequeños matices para esta idea, que nos ha parecido muy buena. El primero, el informarse bien sobre qué consecuencias podría acarrear el ser pillados haciendo esto, y también realizar este proyecto con un poco de cabeza; grabar al aire libre no significa hacerlo en público, y al menos debería vigilarse qué tipo de público, para no buscarnos más problemas de los debidos. De cualquier forma, si sois actores amateur, no creo que estéis tan a gusto rodando porno delante de extraños, y bueno, tampoco cuesta nada el tener un poco de precaución, e intentar buscar sitios y horarios que nos ahorren un disgusto. No sé si me explico.

Y el segundo matiz es que, por poco que se quiera, llega una época del año en que andar en bolas a la intemperie no apetece mucho. Cierto, los actores deben ser sacrificados, y adaptarse a todo tipos de condicione para rodar; pero hombre, un poco de cabeza, nadie puede concentrarse mientras sientes en tu piel desnuda un frío viento cortante, o gotas de lluvia, o incluso copos de nieve. Así, lo mejor sería aconsejar este proyecto para cuando las condiciones atmosféricas sean más benignas, a no ser que realmente te guste vivir y trabajar al límite, jeje.

Pero nadie te impide, durante estos meses fríos que ya vienen, pensar en todo ello, hacer planes, y plantearte si realmente todo esto cumpliría con tus expectativas. Más vale prepararse a conciencia, y quién sabe, ahí podría estar el futuro profesional de muchos aspirantes al cine porno.

Cuando el porno no es la respuesta

Desde este blog tenemos la humilde intención de dar todas las posibilidades que podamos a todos aquellos que quieran dedicarse al mundo del porno, ya sea como modelos o dando el salto a la pantalla y realizar cine X. Deseamos que todos aquellos que tengan ese deseo lo vean cumplido y que no les falten oportunidades, pero ¿y si teniendo toda la información, la oportunidad y la preparación, no se consigue?

Bueno, pues hay que tener presente que tampoco es el fin del mundo. Para empezar hay que tener en cuenta lo que ya hemos hablado varias veces, las aptitudes: no todo el mundo, por muchas dotes actorales que se tengan, o mucha preparación que se haya conseguido, sirve para hacer porno. Son muchos los que se presentan a castings, o realizan cortos videos amateur, y aunque no tiene malas experiencias, deciden que no van a volver a intentarlo. Y otros que, aunque lleguen a trabajar en ello durante años, nunca consiguen sobresalir, y su carrera en el porno se concentra en una aparición vespertina al mes, que poco puede hacer por saciar sus ganas de fama y gloria.

Por eso, como en cualquier trabajo que realicemos, pero mucho más en este, hay que tener en cuenta una cosa: hay vida después del porno, e incluso más allá de él. Cuando alguien decide embarcarse en algún proyecto así, debe tener siempre una salida alternativa: otra afición, o algún interés que pueda no sólo sustituir un proyecto fallido, sino hacernos sentir plenos cuando ese proyecto se acaba. En otras palabras, que es importante tener un proyecto diferente a la actuación en el caso de que esto no resultara tan satisfactorio como queremos, o incluso cuando, siendo satisfactorio y dándonos alegría, se llega a su fin por el paso del tiempo, que también influye. No es un fracaso haberlo intentado con todas tus fuerzas y no haber recibido la satisfacción que esperabas, ni tampoco debe sentir que la vida se acaba cuando ya no se puede hacer una película porno. Todo debe tener una justa medida.

Hace poco saltó la noticia de que una actriz de telenovelas mexicanas había dejado su trabajo en un famoso canal para dedicarse al taxi, entrando a formar parte de Uber. A eso se le llama reciclarse, y además, con una sonrisa y muchas ganas de triunfar en un nuevo proyecto. Y eso es sin duda la actitud que hay que tener.